Entre el viernes 7 y el sábado 8 de noviembre se produjo el 32° Operativo de Donación de Órganos y Tejidos para trasplante de 2008. Tuvo lugar en la Terapia Intensiva del Hospital San Martín de Paraná, y participaron equipos de Ablación e Implante de dos instituciones de Buenos Aires. 7 personas de las listas únicas de espera del INCUCAI acceden a la posibilidad de diversos trasplantes.
La donante fue una mujer adulta, fallecida en el Servicio de Terapia Intensiva del Hospital San Martín, cuyos familiares dieron su testimonio afirmativo a la donación abriendo así la posibilidad a 7 personas a acceder a la posibilidad de salvar su vida y/o mejorar su calidad.
Profesionales de la Fundación Favaloro ablacionaron hígado y pulmones para trasplantar a dos pacientes internados en esa institución, en el caso de los pulmones se trataba de un caso de emergencia nacional. Un equipo del Hospital Argerich de Buenos Aires ablacionó el corazón y los cirujanos del CUCAIER hicieron lo propio con riñones y córneas.
Ante el inevitable dolor de la pérdida de un ser amado, esta decisión altruista de pensar en el sufrimiento de otros trae una gran paz interior a la familia de la persona donante. El hablar en el seno de la familia acerca de la decisión de cada uno de nosotros respecto de la posibilidad futura de donar es la mejor manera de prepararse para estos momentos difíciles. Es en esos duros momentos familiares que los profesionales médicos están obligados a trabajar por la salud y la vida de pacientes que, si bien no conocen personalmente ya que pueden ser oriundos de cualquier punto del país, tienen el mismo derecho que cualquiera a recibir la atención apropiada a sus problemas.
Es aconsejable registrar el Número gratuito de Información del INCUCAI, 0800 5554628, al cual puede solicitarse orientación todos los días del año. La conciencia de donación está creciendo lenta pero sostenidamente ya que los argentinos estamos entendiendo que no sólo debemos pensar como donantes o no-donantes, sino como posibles receptores de órganos. Cuando nosotros o alguno de nuestros seres queridos pasa por la dura experiencia de esperar la posibilidad de un trasplante ya no nos quedan dudas acerca de lo positivo de la donación como la única oportunidad para salvar la vida o mejorar su calidad.